Campo fértil

Ganadería: la recuperación de precios llegaría a principios de 2019

Ganado Rancho Cerritos/Alex Vargas

Después de la restricción de principios de septiembre, la oferta ganadera tiende a regularizarse; las faenas vuelven a ser importantes, con una reducción estacional de la oferta de vacas, y en menor medida de novillos pesados; el consumo, que sigue siendo 80%, luce muy deprimido. Hoy como nunca es real la expresión “precios nuevos, salarios viejos”.

Las altísimas tasas de interés afectan todo el funcionamiento del negocio ganadero, con atraso generalizado en los pagos; el tipo de cambio neto para la carne vacuna, por la caída del dólar en términos nominales, por la reimplantación de las retenciones y por la alta inflación, ha perdido al menos 20% en términos reales en las últimas tres semanas.

Al caer fuertemente la disponibilidad de ganado en la primera quincena de septiembre, no sólo cayó el consumo -52 kilos per cápita, sino también el volumen embarcado. Se exportaron el mes pasado 48 mil toneladas, lo cual si bien marca un retroceso con respecto a agosto, muestra por tercer mes consecutivo una tendencia a exportar unas 600 mil toneladas anuales.

El gran enemigo de la ganadería no es sólo la recesión, sino también la inflación: precios nominales que caen 5% en pocas semanas, agregado a la alta inflación esperada para octubre y noviembre, puede determinar una caída del 10 a 15% de los precios reales con respecto a los niveles de mediados de septiembre.

En la medida de que la recesión toque fondo, que la inflación tienda a caer, que los salarios nominales aumenten y que la oferta de ganado se modere, lo que estamos esperando recién para enero-febrero próximos, el precio de la hacienda podrá comenzar a recuperarse.

El precio del ternero de invernada, muestra en los últimos tres años un rezago cada vez mayor con respecto al resto de las variables que afectan la rentabilidad del negocio ganadero.

Con respecto a los valores nominales que mostraba el mercado en septiembre del 2015, la suba en los precios del ternero ha sido del 97%, mientras que el índice de precios al consumidor subió 150%, un índice ponderado de insumos ganaderos lo hizo un 199% y el dólar, 290%.

En términos de dólares, el ternero negro de 180 a 200 kilos pasó de 1.70 dólar por kilo (en septiembre de 2015), a 2.46 dólares en el mismo mes de 2016; a 2.38 dólares en 2017; y a 1.34 dólares en la actualidad.

Hay un retroceso de 56% en dos años. En los últimos 12 meses, el ternero de invernada subió un 24%, mientras que la inflación fue del 40%; los cortes al consumidor, 38,6%; el dólar, 111%; y el índice de Insumos Ganaderos, 84%.

El último período de precios altos para el criador fue 2010-2012, a la salida de un ciclo de liquidación que se llevó más de 11 millones de cabezas. La fuerte caída de la oferta ganadera posterior trajo un importante aumento de precios, que en el caso del gordo promedió los 60 a 70 pesos por kilo vivo. Y en el caso del ternero alcanzó en 2010-2012 los 75-95 pesos de hoy por kilo.

El destete nacional tocó un mínimo contemporáneo (11,5 millones de terneros en el 2010), al mismo tiempo que el atraso en el tipo de cambio y las retenciones al maíz oprimían el valor real de este grano. La rentabilidad del corral y el alto valor del gordo se trasladaban en gran parte del precio del ternero, cuya oferta además era muy escasa.

Fuente: AgroLink

Acerca del autor

Michelle Cosme

Michelle Cosme

Escritora y adulta en proceso, amante de las letras, el cacao y el arte; colaboradora entusiasta de medios digitales y maratonista... de series.

Creadora literaria millennial, haciendo de las letras un estilo de vida; para ella la literatura y el café tienen la misma esencia.

Agregar Comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario